El grupo creado por estudiantes mendocinos en Facebook trajo varias repercusiones en la sociedad. Los medios hablaron mucho sobre la supuesta “vagancia” de los estudiantes.
Para opinar sobre este tema le consultamos a Leticia Soldani y a Hector Fontana, una mamá y un abuelo de adolescentes, respectivamente.
¿Tuviste alguna experiencia en cuanto a ratearte, Leticia?
Cuando yo era más chica ratearse no era tan común. A la mayoría de los adolescentes no les atraía. En mi caso era de muy poco interés ese tipo de experiencia, pero un día una amiga me insistió para que lo hiciéramos. Yo ya estaba en quinto año y no ví cual podría ser el problema de hacerlo al menos una vez. Arreglamos con anticipación el día que lo haríamos, y cuando nos rateamos fuimos a la biblioteca nacional. No me pareció nada bueno ya que luego tuve que pedir la tarea y las cosas que hicieron ese día.
¿Y el poco interés era generalizado?
Sí había alguno que otro que era más rebelde y lo hacia, pero en general nadie se rateaba, y menos las mujeres, era un hábito más usado por los varones.
¿Y por qué pensas que ahora los adolescentes lo tomaron como costumbre?
Yo creo que estamos en una época que los adolescentes tienen muchas más libertades que antes, es decir, nuestra época no es nada parecida a la de ahora en cuanto a todo lo que hacen. No le hecho la culpa a la sociedad, ya que no tiene nada que ver, sino que los padres deberían ser un poco mas rigurosos con la crianza de sus hijos
¿Qué opinas de la rateada masiva?
No estoy de acuerdo, por que me parece algo sin sentido, ya que es un fomento a la idea de no estudiar que tienen los adolescentes de hoy en día.
Y vos, Héctor , por qué te rateabas?
La rateada para nosotros era una travesura, generalmente las hacíamos cuando no habíamos estudiado. Me ponía de acuerdo con algún compañero que no había estudiado y en vez de entrar al colegio nos quedábamos por ahí. No lo hacíamos mucho porque antes estaba mal visto, en realidad igual que ahora, si la gente veía a unos chicos por la calle a las 10 de la mañana, se daban cuenta de que no teníamos que estar ahí. Yo iba al Huergo que era muy exigente, y no podíamos darnos el lujo de faltar a todas las pruebas.
¿Cuántas veces te rateaste en toda la secundaria?
Mientras cursaba la secundaria me habré rateado 3 o 4 veces, más no.
¿Y que hacían en toda la mañana?
A veces íbamos a jugar al fútbol al potrero que era un campo abandonado. De más grande, en 5to año, si me tenia que ratear iba al bar para no quedarme por la calle.
Una vez me puse de acuerdo con mi actual esposa para pasar toda la mañana juntos en una plaza, pero no paso de ser una travesura, y no más de una vez.
¿ Y si se enteraban tus papás?
Nunca se enteró, pero conociendo a mi papá si se hubiese enterado me mataba. En ese momento eran más severos nuestro padres, y no se estilaba que los hijos les pisáramos la cabeza.
La rateada era una travesura de los que no habían estudiado pero no se daba siempre. La responsabilidad es de los padres hoy en día porque los chicos piden faltar y los padres los dejan, permiten todo.
¿Cambió en la generación adolescente?
Para mí los medios comunicación influyen mucho. Antes no se daban esas cosas tan masivas debido a la inexistencia de Internet. La comunicación se daba entre nuestros compañeros de clase.
¿Qué pensás de la rateada general?
Es una barbaridad que pase, que los padres lo permitan me parece una idiotez de primera categoría. Cuando se crece siempre se da cuenta de que en realidad no te sirve para nada, al final te perjudicas.
Hacer una rateada informándola a través de Facebook es otra cosa, ya no es una travesura, porque todos nos enteramos, y el colegio tendría que tomar medidas.

